lunes, 7 de diciembre de 2015

Jabón facial para pieles secas y maduras

Hace unos años ni se me habría pasado por la cabeza lavarme la cara con jabón. Tengo la piel bastante seca y creía que piel seca y jabón eran incompatibles, después de todo el jabón reseca, ¿no? Bueno, eso es así cuando hablamos de jabones comerciales, que nos dejan la piel tirante, reseca y con una sensación muy desagradable, pero eso no pasa con un jabón artesano, máxime cuando está formulado pensando especialmente en una limpieza suave e hidratante. Varias personas de las que habían probado mis jabones, me decían que los usaban también para la cara, ¡jabones que ni siquiera estaban pensados para eso! Me daba un poco de reparo, pero me aseguraban que les iban fenomenal. A pesar de estar encantada con ellos, muy contenta con cómo me dejaban la piel del cuerpo, seguía sin plantearme usarlos para la cara.

Pero basta que lea en un blog alguna entrada sobre jabones faciales o a alguien que cuenta en mendrulandia las virtudes de su última fórmula para la cara, para que a mí me entren unas ganas enormes de ponerme a experimentar. Después de darle unas cuántas vueltas a la fórmula, poniendo y quitando ingredientes en busca de la combinación perfecta, conseguí un jabón excelente, que deja la piel limpia y suave, pero tan, tan suave, que es un placer usarlo a diario. Llevo ya más de un año usando este jabón y sólo puedo deciros cosas buenas de él, vamos, que está requeteprobado ;).


Si habéis visitado mi blog con anterioridad, sabréis de sobra lo mucho que me gusta darle color a mis jabones, pero también me gustan los jabones sencillos, esos cuyo principal atractivo es la promesa de las muchas bondades que proporcionará a nuestra piel. Tengo la manía de no utilizar colores en aquellos jabones que tienen una finalidad concreta, yo qué sé, cosas mías. Y ahora pensaréis, pero bueno, si este jabón está decorado con unas líneas blancas... Pues sí, pero esas extrañas rayas son debidas a un curioso efecto producido por una gelificación incompleta (los que no entendáis el término y tengáis curiosidad, sólo tenéis que pinchar en el enlace :)). Esa fue la primera y, por el momento, única vez que me ha pasado algo parecido y, dado que es una de esas cosas que el jabón hace cuando quiere y como quiere, dudo mucho de que se vuelva a repetir...


Aquí os dejo la fórmula para que la probéis si os apetece. Si introducís los datos en la calculadora de saponificación de mendrulandia, veréis que el valor del acondicionado es muy alto porque, como os he dicho, me interesaba un jabón muy suave y muy hidratante. Os animo a que probéis a modificar este u otros valores, quitando y poniendo aceites o cambiando las cantidades. Es así como se aprende a utilizar esta estupenda herramienta. Y no os olvidéis de reescalar la fórmula si queréis un jabón más pequeño ;).

- Aceite de oliva, 682 gr
- Aceite de hueso de palma, 244 gr.
- Manteca de karité, 117 gr.
- Aceite de borago, 68 gr.
- Aceite de macadamia, 68 gr.
- Cera de abeja, 58 gr.
         - Sosa, 156 gr.
         - Agua, 400gr.

- Sobreengrasado, 10%
- Concentración, 28%

Me encantaría que, si os animáis a hacer este jabón, volvieseis por aquí a contarme el resultado, sería estupendo.








6 comentarios:

  1. Me da envidia lo que cuentas, porque soy de las que no se atreve con el jabón en la cara, y no sólo por eL jabón sino por el agua del grifo que me deja la piel tiesa cual mojama. Pero leyéndote, me tendré que atrever, no?
    Y otra cosa:bienvenida de nuevo a las letras jabonosas. Es un placer. Muchos besos de Ana M.

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    1. Sé que tu piel es más seca aún que la mía, pero creo que sí, que al menos tienes que intentarlo porque este jabón deja la piel tan suavecita que no hay agua del grifo que pueda con eso. Tengo alguno de estos jabones en el secadero, te guardo uno para nuestro próximo encuentro.
      Lo que es un verdadero placer es abrir el blog y encontrarme con tu comentario..., ains, muchas gracias. ¡Requetemua! ;)

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  2. Me encanta la composición de éste jabón. Soy novata en ésto pero me voy a lanzar. Dos preguntas de principiante :¿ cuándo tengo que añadir la cera? ¿ se mezclan todos los aceites a la vez? Muchísimas gracias y...... ya te contaré. Un saludo

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    1. Hola, Carmen, muchas gracias por tu visita, me alegra mucho que te guste el jabón, yo también estoy encantada con él ;). La cera se funde con los aceites duros, en este caso, el de hueso de palma y la manteca de karité. Se ponen a fuego suave para que se derritan con cuidado de que no cojan mucha temperatura. Luego se añade el aceite de oliva muy despacito mientras removemos con una cuchara, para que no se enfríe la cera de golpe y se solidifique. El borago y la macadamia se reservan como sobreengrasado y se añaden en la traza. Espero haberte ayudado. Un saludo afectuoso.

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  3. Mil gracias Beatriz.
    Después de haber pasado muchos nervios por si metía la pata, he terminado la elaboración de tu jabón. Tiene una pinta estupenda y no veo el momento de utilizarlo
    ¡¡ Esto es pura alquimia !!

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    1. Jajaja, sí, es magia. Me alegra un montón saber que te han servido mis explicaciones y, sobre todo, saber que has realizado tu jabón con éxito. Si algo me empujó a escribir un blog, aparte de compartir la tremenda pasión que siento por este mundo del jabón, era la esperanza de poder contagiarla. Cuantos más seamos los que realizamos nuestra propia cosmética, mejor para todos ;). Si tienes alguna otra duda, no dudes en consultarme, por ahí tienes mi dirección de correo, estaré encantada de ayudarte en lo que pueda. ¡Un abrazo!

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