ONE FOR THE STOREHOUSE
Your face
deeply engrossed
in a book;
The stillness
and the noise
of the sea;
All this,
will I put
in my storehouse
of good memories
and hold it
against the coming storms.
Meiling Jin, Gifts from my grandmother
Traducido de aquellas maneras, viene a decir lo siguiente: La tenue luz del atardecer; tu cara profundamente absorta en un libro; la quietud y el ruido del mar; todo esto, lo pondré en mi almacén de buenos recuerdos y lo conservaré contra las tormentas venideras.
Aunque el poema habla de un almacén, yo siempre pensé en una alacena, porque es una palabra que me encanta y porque en una alacena guardamos cosas frágiles, delicadas. La imagen me parece preciosa y perfecta. Almacenar buenos recuerdos para echar mano de ellos en los malos momentos. Así que, desde que leí este poema, esa imagen la hice mía y la he utilizado muchas veces. Son muchas las cosas que podemos guardar en la alacena si somos capaces de disfrutar y valorar las cosas pequeñas. Los jabones me han dado mucho y se merecen un lugar aquí, en mi alacena, donde comparten espacio con personas que la vida ha puesto en mi camino como si fueran un regalo, paseos perfectos, lugares que son descubrimientos que compartir, lunas, nubes y cielos imposibles, libros que son refugio, párrafos que un día alguien escribió sólo para mí (de eso estoy segura), canciones que cantar hasta quedar afónica, sonrisas que iluminan los días, y besos y abrazos, sobre todo abrazos... ¡Esta alacena está a tope! Y espero y deseo que la vuestra también ;).
